Solía soñar
con noches de insomnio.
Lúcido como un niño,
feliz como un cometa
que se pierde solo.
Creyendo todavía
Dios me sujetaba.
Hasta que sentí el vértigo,
de un golpe supe,
que no podía salir del sueño
Un ángel furioso
rasgo el tapiz,
la noche
caía descascarada.
Toda la humanidad despertó
Y no hallaron ni noche ni día,
Horribles llantos se escuchaban,
el desamparo los partía
de los genitales a la frente.
Luces rutilantes descendían
sobre los inmortales
que abandonaban a sus muertos.
Entre ellos me vi
y eso es un decir,
pues no sé
si me abandonaron
o los abandone.

Alguien se aventura
y el temor bebe dulce,
el humo obscurece
el azul literal.
Calla la tinta,
la mente se obnubila,
solo el ruego
y el quedo llanto
surcan sus quebradas desbordadas.
Abrazan los dedos sus tristezas,
miles de plegarias
tiñen sus cabellos.
Luz de vida,
marcas con un látigo
las formas de aquel ruego.
La furia se descarga y se detiene
en el abismo de las venas
hay un mar rojo.
Cabalga presuroso,
acude al ruego indeclinable
el brazo poderoso,
una estela suave desenvaina,
el destello perfecto
atraviesa
el cuerpo débil,
sin ideas,
es alzado,
a grupas surcas valles, montañas
cielos y ciudades…
Deliro
otra noche mas,
el ángel reposa en la madrugada,
un corcel luminoso extiende sus alas
y cubre mis pensamientos.

DIMENSION Y LUCIDEZ
Aquí,
donde las paredes
son mi cuerpo sin puertas,
siempre eterno,
en esta prisión
de pensamientos circulares sin condena,
me asomo a una ventana,
por donde puedo mirar
las madrugadas de insomnio sin días.
Aquí,
donde solo pueden reposar
gastados zapatos de esperanza
y mi alma ,
es espejo de Americas y Atlántidas.
Aquí,
en este templo,
donde mi ebriedad
creó un Dios sentado,
escribiendo y adorando
los desvarios de otro Dios,
Aquí encontré un escape.

…voluntad del Señor.

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