Solo hay que tratar,
le decia el impulso.
Solo hay que gemir,
pedia la tristeza.
Hay que matar,
exigia la venganza.
Hay que ser fuerte,
se rebelaba el carácter.
Solo se tiene que olvidar,
aconsejaba la memoria.
A sus pies, la melancolia lloraba desnuda,
y allí, en medio de las sabanas del verano;
el amor tiritaba desahuciado.
("sentimientos paranoicos" J.B.)
Advertisement